Oscar Eduardo Córdoba Arce (born February 3, 1970 in Cali) is a Colombian football (soccer) goalkeeper. He has played for Colombia in the World Cup twice, in 1994 and 1998.
Córdoba started playing professionally with Atlético Nacional in 1988, but transferred to Deportivo Cali in 1989 and loaned to Deportes Quindío in 1990. In 1991 he moved to Millonarios, and in 1993 he played for Once Caldas, and América de Cali, with which he would win the Colombian Championship in 1997.
After the title, he moved to Argentine team Boca Juniors to what was probably his most successful time, winning the Argentine Championships Apertura 1998, Clausura 1999 and Apertura 2000, the Copa Libertadores 2000 and 2001, and the Intercontinental Cup of 2000.
Ready to make the jump to Europe, Córdoba moved to Italian Perugia Calcio, but after only half season he transferred to Turkish Beşiktaş Istanbul. In Turkey he often played against another Colombian goalkeeper of the SuperLig; Faryd Mondragon of Galatasaray. After 4 seasons, he transferred to Antalyaspor, club in which he announced his retirement after the 2006/07 season. In spite of the announcement, he returned to Colombia and signed for Deportivo Cali to play the following season.[1]
Córdoba's goalkeeping style is quite different from the typical goalkeepers of his time. Inclined to wait a bit off the goal area, he is more of a field defender. His most significant strength is his talent with passing the ball accurately and restarting the balls fast.
Carlos Espínola (born December 25, 1975) is a Paraguayan soccer defender who played for Cerro Porteño from Asunción in the 1990s, including Copa Libertadores games. He now plays for Liga Deportiva Universitaria from Quito in Ecuador.
Espínola played for the Paraguay national team between 2000 and 2004.
Espínola has also played club football for Libertad and Club Sport Colombia in Paraguay, and Club América in Mexico.
Ricardo Ciciliano desperdició una pena máxima, a siete minutos del final del compromiso, que se disputó en el estadio Pascual Guerrero.
Millonarios no ganó un punto, más bien dejó de ganar dos unidades, frente a un Deportivo Cali que jugó muy mal.
La más clara fue la del penalti que erró Ciciliano en el minuto 37 del segundo tiempo.
Luego de un codazo del portero Óscar Córdoba sobre el defensa Andrés Mosquera en el área, el juez central del partido, Óscar Julián Ruiz, no dudó en sancionar el penalti y de inmediato expulsó al portero Córdoba, y como el Cali ya había quemado sus tres cambios reglamentarios, al arco fue el zaguero Carlos Espínola, quien desvió el disparo del volante azul y se convirtió en el héroe del juego.
Así son las cosas de la vida. El 19 de noviembre del 2006, Ciciliano fue al pórtico y le atajó un penalti a Jaime Castrillón, del Medellín, pero la historia, esta vez, le jugó una mala pasada.
"El fútbol es así. Esas son las anécdotas de este deporte. Pero de una cosa sí estoy seguro, si hay otro penalti lo vuelvo a patear", precisó Ciciliano, una vez finalizó el partido.
Espínola, por su parte, salió feliz de la cancha. Los seguidores caleños le agradecieron con aplausos su gesto de atajar el penalti, con el cual su equipo salvó un empate en un encuentro para olvidar y que estuvo a punto de perder.
"Esta vez se me dio. Óscar (Córdoba) me dio algunas indicaciones antes del cobro. Además, yo veo mucho fútbol internacional por televisión. Me la jugué y por fortuna tapé el disparo", precisó.
Deportivo Cali no mostró una buena cara y es uno de los peores equipos de los últimos años. Millonarios le pasó por encima y no supo cómo ganarle.
En el primer tiempo, Ciciliano, que regresó a la titular, metió dos pases sensacionales. El primero para Jonathan Estrada, a quien el portero Córdoba le ahogó el grito de gol. Y el segundo para Martín García, que tampoco pudo anidar el esférico en el fondo de la red. ¡Increíble!
Y en el segundo período el tono del cotejo fue el mismo: un Millonarios con varias llegadas al pórtico rival y un Cali sin brújula que lo llevó al desespero y a celebrar la igualdad como si el triunfo se hubiese quedado en casa. Claro, los reclamos de la tribuna no se hicieron esperar.
El empate de anoche en Cali fue injusto, pues Millonarios fue más que su rival, tuvo cómo ganar el compromiso, pero no marcó la diferencia en el arco contrario durante los 90 minutos.
Figura: Carlos Espínola (8)
Amonestados: Ciciliano, Salinas, Aguilar, Robayo.
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