HE AQUÍ EL
CORDERO
DE DIOS..
JUAN 1:29
He aquí el cordero de Dios.
¿Quién dijo eso?. Juan el Bautista.
¿A quien le está llamando cordero?. A Cristo.
Cuando vió que Jesús venía a él, Juan el Bautista
logró el momento para presentar a Cristo ante la gente
que estaba frente a Él diciéndoles:
"He aquí Cristo el cordero de Dios".
Como lo esta presentando Juan, indiscutiblemente es cierto,
porque no nada mas Juan presentó a Cristo como el cordero
de Dios, sino que vamos allá, a ver al profeta Isaías,
capitulo 53, verso 7 dice: "Angustiado él y afligido no abrió su
boca como cordero fue llevado al matadero delante de sus
trasquiladores enmudeció y no abrió su boca".
Es decir que proféticamente también Isaías llama a Cristo
el cordero, pero da el caso que no nada mas Isaías, sino
que también Pedro le llama del mismo nombre del mismo titulo.
En I Pedro 1:18 en adelante: "Sabiendo lo que fuisteis rescatados
de nuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros
padres, No con cosas corruptibles, como oro o plata".
"Sabiendo que fuisteis rescatados de nuestra vana manera de
vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles,
como oro o plata", sino con la sangre preciosa de Cristo,
como la de un cordero sin mancha, sin contaminación".
Así que el profeta Isaías le llama cordero,
el apóstol Pedro también le llama cordero y si vamos al Apocalipsis,
Juan el Evangelista, también le llama el cordero inmolado,
es decir que entonces el nombre de cordero es autentico, es bíblico,
es un nombre que le queda correctamente al hijo de Dios.
Ahora, ¿de donde viene esa idea de llamarle cordero?, la idea viene
de allá de la fiesta de la pascua, establecida por Moisés en Egipto,
en víspera de la salida de la esclavitud. Dios le dijo a Moisés:
Moisés, " he mandado nueve plagas y faraón no ha permitido que Israel
salga de la esclavitud en que la tienen, voy a mandar una plaga mas,
y esta plaga consiste en la muerte de los primogénitos tanto de hombre
como de animal. La plaga vendrá sobre todo Egipto. Así que habla con mi
pueblo Israel y diles que cada familia tome un cordero de un año y sin defectos,
que lo tome el día 10, que lo sacrifique el día 14 entre las 2 tardes.
La sangre del cordero la guarde en un lebrillo, luego que moje hisopo
y embarre la sangre en los postes y dinteles de las casas, para que cuando
pase el ángel de la muerte, vea la sangre en los postes y dinteles de las
puertas y se vaya de paso.
Porque la sangre será la señal de que allí hay un primogénito hebreo, la
Muerte no entrara allí sino que se va de paso. Ante esta noticia el pueblo
de Israel se dio a la ardua y difícil tarea de escoger un cordero de un año,
sin defectos, el día 10 y lo sacrifico el día 14.
Tomando la sangre la puso en los postes y dinteles de las puertas
De manera que cuando paso el ángel de la muerte,
en todas las casas había muerte donde no había sangre.
Pero cuando el ángel vio la sangre en las puertas y los postes de las casas
de los hebreos se fue de paso, y el primogénito de allí se salvo.
Gracias a la sangre del cordero.
La sangre del cordero era una señal de que allí había un hebreo,
La sangre del cordero era una señal de que allí había obediencia,
La sangre del cordero era una señal de vida, era una señal de salvación.
Bien, pues Cristo, es mas que el cordero Pascual,
porque la sangre De Cristo, no solamente nos salva de la muerte física,
no solamente nos salva de los peligros materiales
no solamente nos salva de los peligros materiales, sino que también
nos libra de la muerte, y nos salva del pecado, porque somos rescatados
no con oro ni con plata, sino con la sangre preciosa de Cristo como
de un cordero sin mancha y sin contaminación.
Entonces de allí viene la idea del cordero. Ellos tienen
un cordeo animal, y nosotros tenemos un cordero divino,
un cordero humano, un cordero perfecto, un cordero Santo,
un cordero limpio, que sufrió, que derramo su sangre,
que dio su vida para rescatarnos del pecado, para rescatarnos
de las manos de Satanás, para librarnos de la ira de Dios,
para librarnos de la condenación eterna. Con razón Juan el Bautista
dijo:"He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo".
Así como aquel cordero pascual libró al primogénito de la muerte,
así la sangre de cristo nos limpia de todo pecado y nos libra
de la consecuencia del pecado que es la muerte.
Porque recuerden lo que dice Pablo:"La paga del pecado es muerte",
y si Cristo nos libra del pecado, nos libra de las consecuencias del
pecado que es la muerte. Entonces Juan el Bautista dijo una gran verdad:
"He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo".
SERMON DEL PREDICADOR SAMUEL SOLIS
AGOSTO 5 2007. MONTERREY N.L. MEXICO
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